Mi novia se llamaba Rosa

Mi nombre es Claudio Aníbal Zorrilla, nací

en Córdoba el 8 de diciembre de 1954.

Hice la secundaria en el Ricardo Rojas,

en aquella época, un lugar donde iban

los chicos malos, los echados, los libres

de otros colegios. Jugaba al rugby en

Palermo Bajo y cuando terminé el cole,

estudié en la facultad de Arquitectura

de la UNC. Hasta acá, todo normal.

Debo decir que en el Rojas empecé a

militar en el Centro de Estudiantes,

me gustaba discutir de política y estar

al lado de los que la pasaban mal, o

siempre necesitaban ayuda por algo.

En la facultad milité en Política Obrera y

en la Tendencia Estudiantil Revolucionaria

Socialista (TERS). Me gustaba escribir, sobre

todo, poesía. Mi novia se llamaba Rosa. Fue la

última persona que vi en mi vida. Pasamos la

noche juntos en la Penitenciaría de San Martín,

donde estaba preso desde hacía dos años.

Fue la noche del 23 al 24 de marzo de 1976.

Ni más ni menos. Por la radio que escuchaban

los presos de la panadería nos enteramos

del golpe militar y la llegada de la dictadura

genocida. Al otro día bien temprano nos

separamos y nunca más la vi. Nunca más.

 

Me secuestraron el 25 de octubre de 1974.

Casi dos años después, el 19 de junio del 76,

nos sacaron de la cárcel y cerca del Parque

Sarmiento nos hicieron bajar del camión celular

y nos hicieron correr para acribillarnos por la

espalda, queriendo simular una fuga, como

hacían siempre con todos los compañeros

y las compañeras asesinadas en esos años.

Ahí me mataron con Mirta Noemí Abdón de Maggi,

Estela Maris Barberis y Miguel Ángel Barrera.

 

Muchos años después supe que los asesinos

fueron juzgados en 2010. Yo tenía 21 años.

Sé que me perdí muchas cosas maravillosas

de la vida. Pero quiero dejar constancia en

este instante, que todo lo que hice en mis

pocos años, fue por los sueños de hacer un

país mejor, más justo, más solidario y libre.

Sé que mi familia recuperó mi cuerpo.

Sepan que siempre pienso en ustedes y

doy las gracias por tanto amor recibido.

Jamás los olvidaré. A mis compañeros de

militancia y de lucha, a mis amigos, a todos.

Hasta la victoria siempre. Viva la Patria.

                                                                                                

                                                                                        Para Claudio Zorrilla, in memorian.

                                                                                        gran compañero y amigo de la secundaria

                                                                                 



 







Poema del libro inédito "Con el corazón en las manos", (2023)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una mujer de ojos oscuros y piel de aceituna

Crónica de la primera vez (Barcelona '92)